Defensoras de derechos humanos en Chiapas: “Nos toca vivir con mucha precaución”

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Este año, en México el Relator especial de la ONU sobre la situación de las personas defensoras de derechos humanos expresó su preocupación por “los elevados niveles de inseguridad y violencia que enfrentan quienes defienden derechos humanos en el país,” y según datos de la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos y IM-Defensoras, la situación específica de las mujeres defensoras no es menos alarmante; en su último informe concluye “México es el país de Mesoamérica con mayor número de ataques a defensoras”. SweFOR entrevistó a algunas mujeres defensoras en Chiapas quienes nos exponen una situación de alta inseguridad.

En el mandato de SweFOR es prioritario integrar el enfoque diferencial en la protección a personas defensoras. Las mujeres por su condición de genero enfrentan un doble reto en relación a sus compañeros hombres; las de reivindicar DDHH en un contexto de alto riesgo y además, en un contexto patriarcal.

La organización JASS Asociadas explica: “Además de las agresiones, las mujeres deben enfrentar la invisibilización y aceptación social de la violencia que se ejerce en su contra, así como la pervivencia de estigmas, estereotipos y miedos que, entre otras causas, impiden su acceso efectivo a la justicia y a los medios de protección.”

Según las conclusiones del último informe de Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos e IM-Defensoras, en México no existen mecanismos gubernamentales que garanticen una protección específica para las mujeres defensoras tomando en cuenta los impactos diferenciados y las necesidades particulares por la condición de género,  su origen étnico o contexto comunitario o familiar.

A través de este artículo queremos evidenciar la magnitud del doble riesgo que afrontan por ser defensoras y por ser mujeres. Con este objetivo, recogemos  algunos testimonios de defensoras de derechos humanos que son acompañadas de SweFOR. Han pedido expresamente sean de forma anónima, ya que son mujeres en riesgo con amenazas recientes e incluso algunas de ellas, bajo medidas de protección de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

La triple jornada laboral de las mujeres defensoras

En mi día a día, me levanto a las 6 a.m. para ver los niños, el negocio y mi papa y mi hermana que necesitan de mi atención. Me programo en la mañana y en la tarde voy a mis labores sociales.”

A diferencia de sus compañeros que son hombres, ellas organizan su tiempo en un triple rol: a las labores reproductivas como amas de casa, cuidadoras de familiares dependientes se unen las productivas; ser profesionistas y además, las labores sociales al asumir cargos en sus organizaciones. Cabe destacar que encuentran más apoyo en sus propios compañeros y compañeras de reivindicaciones que en su familia.

Defendemos el derecho a la vida, a vivir bien, a una vida plena. Exigimos que el Gobierno actúe y por eso el peligro. Quienes dañan a otros no quieren que denunciemos; el riesgo está en que vengan en contra de nosotros.

Respecto de los obstáculos y personas que las limitan, algunas los encuentran en su convivencia intima, ya que sus liderazgos cuestionan su rol de género.

Cuando tu pareja no te apoya es muy difícil. Algunos dicen “ustedes son valientes, no cualquiera lo hace” y muchas veces me ha dicho mi propia familia “¿Qué ganas?

 

Amenazas, riesgos y estrategias para afrontarlos

Sin embargo, en la mayor parte de los casos las agresiones y amenazas a su labor son cometidas por personas desconocidas.

 “Me enviaron un anónimo, era una advertencia y unos meses más tarde ya no era una amenaza, lo hicieron. Ellos no se tocan el alma para destruir a la gente, mucho menos a nosotras que afectamos sus intereses”.

Estos hechos han provocado que sus vidas cambien radicalmente. Todas han vivido o viven en riesgo. Han sufrido ataques y amenazas en los que se identifican componentes de género, como difamaciones y ataques al espacio privado, íntimo y familiar de ellas.

Vamos en contra de intereses de terceros y eso hace que el camino no sea fácil. Hoy ya no vivimos una vida normal, como antes. Me toca vivir con mucha precaución”.

En un diagnóstico publicado en julio de este año, el Espacio de Organizaciones de la Sociedad Civil Para la Protección de Personas Defensoras y Periodistas (Espacio OSC) identifican varios desafíos estructurales en el funcionamiento del Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas en México.

Destacan que “una política pública de protección integral debería servir para enfrentar las distintas formas de violencia que sufren, las personas defensoras y periodistas sin perder de vista las formas en que se manifiesta la violencia de género (…) y subvertir los patrones de discriminación característicos en muchos de los ataques contra periodistas y defensoras”.

SweFOR México