Sociedad civil alerta sobre impactos del Nuevo Acuerdo Global
Diálogo entre el Presidente Enrique Peña Nieto y Federica Mogherini, alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad. Foto: CC Presidencia de la República Mexicana

Diálogo entre el Presidente Enrique Peña Nieto y Federica Mogherini, alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad. Foto: CC Presidencia de la República Mexicana.

A diecisiete años de entrar en vigor el Acuerdo de Asociación Económica, Concertación Política y Cooperación entre México y la Unión Europea (UE), las dos partes actualmente están renegociando su actualización y modernización. Pero mientras las negociaciones van a pasos agigantados, la sociedad civil mexicana se preocupa de que un nuevo acuerdo pueda profundizar la crisis de derechos humanos y violencia en el país.

Las relaciones bilaterales entre la Unión Europea (UE) y México se rigen por el Acuerdo de Asociación Económica, Concertación Política y Cooperación, conocido como el Acuerdo Global, firmado el 8 de diciembre de 1997 y entrado en vigor el 1 de octubre de 2000. Es el primer acuerdo de asociación de la UE con un país de América Latina, y el primero en crear una zona de libre comercio que cubre comercio tanto de bienes como de servicios.  El Acuerdo Global no sólo incluye la liberalización del comercio, sino también incluye los ámbitos del diálogo político y de la cooperación.

¿Por qué modernizar el acuerdo?

Fue en 2013 durante la cumbre de EU-CELAC (La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños), que la UE y México se pusieron de acuerdo para explorar las posibles vías para actualizar y modernizar el Acuerdo Global. El 25 de mayo de 2016 comenzó el diálogo seguido por la primera ronda de negociaciones en junio el mismo año.

Entre los motivos para las renegociaciones, según la UE, son los grandes cambios económicos que se han producido durante los últimos diecisiete años. Por ejemplo, desde la entrada en vigor del acuerdo comercial, los flujos comerciales entre la UE y México se han triplicado y en la actualidad la UE se ha convertido en el tercer socio comercial más importante de México después de Estados Unidos y China.

¿Cómo afecta el acuerdo a las y los defensores de derechos humanos?

A principios de junio de 2017, 129 organizaciones civiles mexicanas publicaron un pronunciamiento donde “alertan del peligro que un nuevo Acuerdo Global con enfoque meramente comercial profundice la crisis de derechos humanos y la violencia en el país”. Además, exponen que el acuerdo puede “profundizar la desigualdad, la violencia hacia defensoras, defensores, periodistas y población en general; es decir, ahondaría la crisis de los derechos humanos en el país”. Como alternativa, proponen un “Acuerdo global de derechos humanos” con medidas concretas contra la impunidad en México ante cualquier nuevo pacto económico.

Según la Unión Europea, el acuerdo actual se basa en principios democráticos y en el respeto a los derechos humanos, los cuales conforman una “parte esencial” del acuerdo y “sirven como base fundamental de las políticas tanto internas como externas de las partes”. En un artículo el Comisario de Agricultura Phil Hogan toma como ejemplo la cláusula democrática del acuerdo, también conocida como cláusula de derechos humanos. Sin embargo, las organizaciones civiles mexicanas señalan que la UE durante estos 17 años, no ha aplicado de forma eficiente esta cláusula establecida en el Acuerdo Global para implementar medidas tales como consultas oficiales o la suspensión parcial del acuerdo. Lo cual en lugar de mejorar la ya de por si grave situación de las personas defensoras, ha empeorado.

Situación preocupante de derechos humanos

Actualmente en México muchos defensores de derechos humanos viven bajo amenazas a causa del trabajo que realizan. La organización Front Line Defenders registra veintiséis defensores de derechos humanos asesinados en el país en 2016. Además, México es uno de los países más peligrosos en el mundo para los periodistas. El Relator Especial de la ONU sobre la situación de los defensores de los derechos humanos, Michel Forst, durante su visita en el país a principios del año, destacó que el grado de impunidad en México es de 98%, lo cual significa que las violaciones contra los defensores de derechos humanos casi nunca se sancionan. Los más vulnerables al abuso, expuso el Sr. Forst, son las personas defensoras que exigen una mayor atención en materia de derechos humanos en los proyectos de los sectores de energía y minería. Estas personas sufren una mayor exposición a la violencia por manos de personas vinculadas a las empresas que participan en tales proyectos.

Tales acontecimientos han llamado la atención de SweFOR, razón por la cual el 8 de junio de 2017 se le envió una carta a la Comisaria de Comercio en la Comisión Europea, Cecilia Malmström, inquiriéndola sobre las medidas que tomará la Comisión Europea para garantizar la seguridad y protección de los defensores de derechos humanos y de los periodistas.

SweFOR México